El origen de esta casa está relacionado con la figura de Robert de Arbrissel (c. 1045-c. 1117), su fundador, quien, atraído por una vida religiosa de carácter eremítico, en 1095 dejó Angers, donde enseñaba teología, y se retiró al bosque de Craon (Mayenne), donde se reunieron algunos seguidores. La iniciativa contó con el apoyo de Renaud le Bourguignon (c. 1060-1101), señor de Craon, y del obispo de Angers, Geoffroy de Mayenne, lo que facilitó la estabilización de una comunidad cenobítica que adoptó el sistema de vida canonical, siguiendo la regla de san Agustín. Más adelante, esta comunidad se convertiría en la abadía de La Roë.
En 1096, el papa Urbano II se encontraba en Angers y se reunió con Robert, a quien también mostró su apoyo. Más adelante, el propio Robert fundaría la abadía de Fontevraud (Maine y Loira), con regla propia. En 1098, el obispo Geoffroy consagraba un altar en el monasterio, mientras que el señor de Craon confirmaba la cesión de tierras para el nuevo establecimiento. La Roë se desarrolló con rapidez y en 1140 se pudo consagrar la iglesia, aunque las obras aún no habían finalizado. Mientras tanto, la casa se expandía con nuevos prioratos e iglesias que dependían de ella.
Este período de prosperidad se vio truncado en el siglo XIV a causa de la guerra de los Cien Años; aún peores fueron las consecuencias de las guerras de Religión, especialmente en los años 1562 y 1572. En aquella época, la casa ya estaba gobernada por abades comendatarios: Michel Richer fue el último abad regular y, en 1530, fue nombrado Étienne du Poncher como primer abad comendatario. En 1664, la canónica fue reformada y pasó a formar parte de la congregación de Sainte-Geneviève. Esta nueva situación dio paso a una etapa renovada de prosperidad, que permitió la restauración y reconstrucción de las dependencias de la abadía.
La Revolución, en 1791, puso fin a la vida monástica en La Roë y los edificios comenzaron a arruinarse. En 1795, la cabecera de la iglesia quedó destruida por la caída del campanario. Actualmente, la iglesia tiene funciones parroquiales; se conservan la nave y el transepto, muy transformados a causa de la pérdida del ábside. El espacio situado en la intersección de la nave y el crucero se ha convertido en el presbiterio. También se conservan parcialmente las dependencias conventuales, reconstruidas en el siglo XVII.
- ANGOT, Alphonse-Victor (1910). La Roë. Dictionnaire historique, topographique et biographique de la Mayenne, vol. 3. Laval
- BESSE, Jean-Martial (1920). Abbayes et prieurés de l'ancienne France, vol. 8, Tours. París : Picard
- DALARUM, Jacques (1986). Robert d'Arbrissel fondateur de Fontevraud. París: Albin Michel
- JOUBERT, André (1882). Le pillage de l'abbaye de la Roe par les huguenots en 1562. Revue historique et archéologique du Maine, vol. 12. Le Mans
- OUDART, Hervé (2003). Robert d’Arbrissel magister dans le récit de Baudri de Dol : spiritualité et condition juridique des frères aux débuts de l’abbaye de Notre-Dame de La Roë. Ermites de France et d’Italie (XIe-XVe siècle). École Française de Rome
- SAINT-MAUR, Congregació de (1856). Gallia Christiana in provincias ecclesiasticas distributa. Vol. 14. París: Typographia Regia








